martes, 15 de abril de 2008

no debo parar

Uno de los cuadros que se salvo de la venta en mi ultima exposicion,aqui aun utilizo demasiada pintura aunque me gusta el resultado final y sobre todo la forma de presentarlo.


Tengo que dormir,pero debia hacer algo,por lo menos un par de fotos que metaforicamente explicara mi estado de animo despues de un final de vacaciones salvaje y agotador.
Esto es por dentro:
Esto es por fuera:

vacaciones


no me voy a ir a ningun lado,

no voy a compartir mi tristeza con nadie,

es bonito esconderse al aire libre con el sol zumbandote en la cara,

sentado en la hierba de una mañana sin ajetreos,

disfrutando de como el rio transcurre al termino de cada hora,

de como sus aguas se llevan todos los recuerdos que no se repiten otra noche cualquiera,

es bonito saber que dispones de un tiempo para malgastar de forma diferente a tan solo respirar,

imaginando un mañana lleno de arcoiris y algodon de azucar,

diluyendote en abstracciones y expresandote en roca,

y asi me pregunto o me contesto?,

y asi me revoluciono o me evoluciono o me involuciono?,

y asi seguro ...,

seguro ...,

que no voy a ir a ningun lado.

2 comentarios:

amelia dijo...

Hola, la verdad al terminar leer tu página me han entrado ganas de besarte la frente y los labios.

"La contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de las contradicciones.
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Sin embargo, en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes."
Se me vino a la cabeza esta reflexión que la saqué del libro "la insoportable levedad del ser" que lo escribió Milán Kundera allá por el año..., y el caso es que quería compartirlo contigo. Te envío eso y como te dije antes, un besarte la frente y los labios.

chinöski dijo...

muchas gracias aunque yo prefiero los abrazos que te hacen crujir las costillas y que te levantan un palmo del suelo,un poco de vuelo nunca estan mal aunque no demasiado,estoy un poco hastiado de ser un icaro en busca de sol,esperaba ver algo tuyo pero me conformare con ese breve texto y reflexion,que aunque nunca lei el libro siempre me dieron ganas.